Joan_Torres
Mercadillos navideños de Viena: guía completa y fechas
Viena tiene once mercados de Navidad y ninguno se parece al de al lado. Los hay de palacio y de barrio, de artesanía seria y de ponche a las once de la noche, de familias a las cinco de la tarde y de estudiantes a las diez. Elegir bien es lo que separa una tarde bonita de un viaje que se recuerda durante años.
En esta guía tenéis los once, con las fechas y los horarios de esta temporada, qué se come y se bebe en cada uno, cuántos días hacen falta para verlos sin correr y en qué orden conviene hacerlo.
Si preferís no ocuparos de la logística, nuestro viaje a los mercados de Navidad de Viena son tres días con vuelos, hotel céntrico, desayunos y la Vienna City Card de 72 horas incluida.
Cuándo abren los mercados de Navidad de Viena
La temporada arranca a principios de noviembre y no acaba a la vez en todas partes: unos cierran el 23 de diciembre, la mayoría el 26, y dos siguen hasta Reyes. Estos son los once, con las fechas y los horarios de esta temporada.
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Mercado |
Fechas |
Horario |
Para quién |
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Rathausplatz (Christkindlmarkt) |
13 nov – 26 dic |
10-22 h · 24 dic hasta 18.30 h |
El grande, el de las fotos, el de los niños |
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Schönbrunn |
6 nov – 6 ene |
10-21 h |
Artesanía y conciertos, ambiente palaciego |
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Stephansplatz |
6 nov – 26 dic |
11-21 h · 24 dic hasta 16 h |
El del centro, el más fácil de encajar |
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Belvedere |
Ver nota |
11-21 h aprox. |
El más fotogénico al atardecer |
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Spittelberg |
13 nov – 23 dic |
L-V 14-21.30 h · fin de semana 11-21.30 h |
Artesanía de verdad, calles estrechas |
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Am Hof |
13 nov – 23 dic |
L-J 11-21 h · V-D 10-21 h |
Diseño y producto local |
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Freyung (Altwiener) |
14 nov – 23 dic |
10-21 h |
El más antiguo y el más tranquilo |
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Karlsplatz |
13 nov – 23 dic |
12-20 h |
Artesanía y arte, con zona infantil |
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Maria-Theresien-Platz |
20 nov – 26 dic |
L-V 11-21 h · fin de semana 10-21 h |
Entre los dos grandes museos |
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Riesenradplatz (Wintermarkt) |
20 nov – 6 ene |
L-V 12-22 h · fin de semana 11-22 h |
El del Prater, el que más aguanta |
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Campus de la Universidad |
13 nov – 23 dic |
L-J 14-22 h · V 14-23 h · fin de semana 11-21 h |
El de los vieneses jóvenes |
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Schwarzenbergplatz |
13 nov – 26 dic |
L-V 11-21 h · fin de semana 10-21 h |
Pequeño y de paso |
Fechas y horarios de la temporada actual según la Oficina de Turismo de Viena. Las del Belvedere las publica el organizador más tarde: consultadlas antes de ir.
Si tenéis que quedaros con dos números: el 6 de noviembre abre el primero —Schönbrunn y Stephansplatz— y el 6 de enero cierra el último, que son Schönbrunn y el Wintermarkt del Prater. Todo lo demás pasa entre medias.
El Christkindlmarkt del Rathausplatz
Es el que sale en todas las fotos y el que casi todo el mundo tiene en la cabeza cuando dice “los mercados de Viena”: ciento cincuenta puestos delante del Ayuntamiento neogótico, con el parque de al lado convertido en un recorrido de hielo entre los árboles y las ramas cargadas de corazones luminosos.
También es el más lleno. Nuestro consejo es sencillo: id entre semana y al principio de la tarde, cuando ya es de noche —en Viena, a las cuatro y media— pero todavía no ha llegado la gente que sale de trabajar. Y subid al primer piso del Ayuntamiento si está abierto: los talleres para niños están arriba y la vista desde los ventanales es la mejor del recinto.
Schönbrunn y Belvedere: los de palacio
Schönbrunn es el que más nos gusta recomendar a quien viene por primera vez. Está delante de la fachada del palacio, tiene un nivel de artesanía muy por encima de la media, un programa de conciertos casi diario y, sobre todo, abre el 6 de noviembre y no cierra hasta Reyes. Es la respuesta cuando las fechas no encajan con el resto.
El Belvedere es el más fotogénico de todos, y no por poco. El mercado se monta en el patio entre los dos palacios, con el estanque delante, y a la hora del atardecer —que en diciembre es a media tarde— la luz hace el resto. Es pequeño, se ve en una hora, y conviene combinarlo con la visita al museo, que tiene El beso de Klimt.
Los pequeños, que son los que se recuerdan
Aquí es donde una guía sirve de algo, porque son los que no salen en las listas rápidas.
Spittelberg es un barrio de callejones empedrados del siglo XVIII entre Mariahilfer Strasse y el MuseumsQuartier, y en Adviento los puestos se meten dentro de las calles. Es artesanía de la buena y es, con diferencia, el que tiene más ambiente de barrio.
Freyung acoge el Altwiener Christkindlmarkt, el “mercado navideño de la vieja Viena”, que es el que reivindica la tradición más antigua y el que tiene los puestos de artesanía más serios. Es también el más tranquilo del centro.
Am Hof es el de diseño y producto local, en una de las plazas más bonitas de la ciudad. Karlsplatz, delante de la iglesia de San Carlos, mezcla arte y artesanía con una zona de animales y talleres para niños que funciona muy bien. Y el campus de la Universidad, en el antiguo hospital general, es donde van los vieneses de veinte a treinta años: menos artesanía, más ponche, y abierto hasta las once los viernes.
Qué se come y qué se bebe
Esta parte no sale en los folletos y es media experiencia.
El Punsch es la bebida, no el Glühwein. El vino caliente existe, pero lo que se toma en Viena es ponche: de fruta, de ron, de amaretto, de naranja y almendra, con o sin alcohol para los niños. Cada puesto tiene el suyo y hay quien va probando de mercado en mercado como quien hace una ruta.
La taza lleva depósito. Pagáis unos euros de más por la taza —que cada mercado tiene distinta, y muchos las cambian cada año— y os los devuelven si la entregáis. O no la entregáis y os la lleváis a casa, que es lo que hace medio mundo.
Para comer, lo que no hay que perderse: Maroni (castañas asadas, el olor que os acompañará todo el viaje), Kartoffelpuffer (tortitas de patata rallada, con compota de manzana o con ajo), Käsekrainer (salchicha rellena de queso, la institución nacional), Bratapfel (manzana asada con nueces y canela) y los dulces de siempre: Vanillekipferl y Lebkuchen.
Cuántos días hacen falta
Con tres días se ven bien. Con dos se ven, pero con prisa; con cuatro sobra tiempo y se puede añadir un concierto o una escapada a Bratislava, que está a una hora en tren.
Un reparto que funciona: el primer día, el centro —Stephansplatz, Am Hof y Freyung están a diez minutos a pie unos de otros— y por la noche el Rathausplatz. El segundo, Schönbrunn por la mañana con el palacio, y por la tarde el Belvedere con el museo. El tercero, Spittelberg y Karlsplatz, que están cerca, y si queda energía el Prater de noche.
Todo esto se hace en metro y tranvía sin tocar un taxi. Nuestro viaje a los mercados de Navidad de Viena incluye precisamente la Vienna City Card de 72 horas, que es transporte ilimitado, y el hotel en el centro para que las distancias no se coman la tarde.
Con niños
Los tres que funcionan mejor son el Rathausplatz, por los talleres del Ayuntamiento y el recorrido de hielo del parque; Karlsplatz, por la zona de animales; y el Prater, porque después del mercado está el parque de atracciones con la noria. Y una cosa práctica: los mercados abren a media mañana, así que con niños pequeños la primera hora de la tarde es mucho mejor que la noche.
Si viajáis en familia, tenemos una selección de viajes a Austria con niños pensada para estas edades.
De dónde vienen los mercados de Viena
No es una tradición inventada para el turismo. El permiso para celebrar un mercado de diciembre en la ciudad lo concedió el duque Alberto I en 1296, lo que convierte al de Viena en uno de los más antiguos de Europa. El nombre de Christkindlmarkt aparece en 1730, y el mercado se instaló en el Rathausplatz, donde está ahora, en 1975.
Esos setecientos años explican bastante bien por qué en Viena hay once mercados y no dos, y por qué cada barrio defiende el suyo.
Y si os queda sitio en el viaje
Viena en diciembre no son solo los mercados: está el Concierto de Año Nuevo, están los museos y está una ciudad que en Adviento cambia de carácter. Lo repasamos todo en qué ver en Viena en Navidad.
Y si lo que os apetece es comparar, los otros dos grandes de Austria tienen guía propia: los mercadillos de Navidad de Salzburgo, que es el de la postal alpina, y los de Innsbruck, con los Alpes al final de la calle.
Organizamos viajes a Austria desde 1953 y llevamos décadas mandando gente a Viena en diciembre. Decidnos qué fechas tenéis y os montamos el viaje entero —vuelos, hotel céntrico y transporte— para que solo tengáis que decidir por qué mercado empezáis.
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