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Hofburg: el palacio imperial de los Habsburgo en Viena
En pleno centro histórico de Viena, justo donde antes estaban las murallas medievales de la ciudad, se esconde uno de los complejos palaciegos más grandes de Europa: el Hofburg. Durante más de seis siglos fue la residencia de invierno de los Habsburgo, la familia que gobernó Austria —y medio continente— desde aquí mismo. Hoy es mucho más que un palacio: es la sede del presidente federal austríaco, y alberga museos, una biblioteca monumental, una capilla donde todavía cantan los Niños Cantores de Viena y la escuela de equitación más famosa del mundo.
Hoy os llevamos en esta pequeña guía del Hofburg: os contamos cómo ha ido creciendo a lo largo de los siglos, qué podéis ver en su interior y cómo organizar la visita para no dejaros nada en el tintero. Al final, os decimos cuál es la mejor manera de combinarlo con otra visita imprescindible de la ciudad.
Un palacio que ha crecido durante siete siglos
La parte más antigua del Hofburg es el Schweizerhof, el «Patio Suizo», levantado en el siglo XIII por los Babenberg, la dinastía que gobernó Austria antes que los Habsburgo. Cuando estos llegaron al poder, ese mismo siglo, heredaron el castillo y, generación tras generación, lo fueron ampliando sin parar: cada emperador quería dejar su huella, y el resultado es un auténtico mosaico arquitectónico donde conviven el gótico, el renacimiento, el barroco y el historicismo del siglo XIX.
El ala más reciente, la Neue Burg —la «Nueva Fortaleza»—, se empezó en 1881 y nunca llegó a terminarse del todo: el proyecto original preveía un palacio mucho más grande, pero el Imperio Austrohúngaro se desmoronó antes de que las obras llegaran a su fin. Hoy esta ala alberga varios museos y da a la Heldenplatz, la gran plaza situada frente al palacio y uno de los rincones más fotografiados de Viena.
El Tesoro Imperial: coronas, joyas y el mito de la Lanza Sagrada
Si solo pudierais visitar una sala de todo el Hofburg, debería ser la Kaiserliche Schatzkammer, el Tesoro Imperial. Allí encontraréis la corona del Sacro Imperio Romano Germánico, una pieza del siglo X forrada de oro y piedras preciosas con la que se coronó a emperadores durante casi mil años, junto con los trajes de coronación, la espada atribuida a Carlomagno e incluso un «unicornio» —en realidad, un colmillo de narval que la leyenda medieval confundió con el de ese animal fabuloso—. También se exhiben las joyas personales de los Habsburgo, algunas de una opulencia que corta la respiración.
El Museo Sisi y los Apartamentos Imperiales
Otro de los grandes reclamos del Hofburg es el Museo Sisi, dedicado a la emperatriz Isabel de Austria, la mítica Sissi, que vivió aquí gran parte de su vida. El museo repasa su figura más allá del mito romántico: su obsesión por la belleza y la dieta, sus largos viajes por toda Europa y su trágico asesinato en Ginebra en 1898. La entrada incluye también la visita a los Apartamentos Imperiales, donde Francisco José y Sissi vivían y despachaban, y a la Cámara de Plata, con la vajilla y los cubiertos que se usaban en los grandes banquetes de la corte.
La Biblioteca Nacional y su Sala Estatal
Si os gustan los libros antiguos, no os podéis perder la Sala Estatal (Prunksaal) de la Biblioteca Nacional Austríaca, dentro del mismo complejo. Es, sin exagerar, una de las bibliotecas barrocas más espectaculares del mundo: doscientos mil volúmenes antiguos repartidos bajo una cúpula pintada por Daniel Gran, con una estatua de Carlos VI en el centro. Vale mucho la pena entrar, aunque no seáis de letra menuda.
La Escuela Española de Equitación
En el Hofburg también tiene su sede la Spanische Hofreitschule, la Escuela Española de Equitación, donde desde hace casi quinientos años se adiestra a los célebres caballos blancos lipizzanos con la tradicional alta escuela clásica. Podéis asistir a un espectáculo completo en el picadero de invierno —un edificio barroco que merece la visita por sí solo—, o bien acudir a ver los entrenamientos matinales, una opción más asequible e igualmente fascinante.
La capilla imperial y los Niños Cantores de Viena
Otro rincón con encanto es la Burgkapelle, la capilla imperial de origen gótico, donde cada domingo por la mañana (excepto en verano) se puede escuchar la misa cantada por los mundialmente famosos Niños Cantores de Viena, acompañados de miembros de la Ópera Estatal y de la Filarmónica. Si ya conocéis su historia gracias a nuestro artículo sobre los Niños Cantores de Viena, esta es la ocasión perfecta para escucharlos en directo, en uno de los escenarios más bonitos de la ciudad.
Cómo llegar y cuándo visitarlo
El Hofburg está en pleno centro histórico de Viena, junto a la Ringstrasse, así que llegaréis andando desde casi cualquier punto del centro. Si preferís el transporte público, la línea de metro U3 (parada Herrengasse) o las líneas U1/U2/U4 (parada Stephansplatz o Karlsplatz) os dejarán a pocos minutos. Os recomendamos reservar medio día entero, sobre todo si queréis combinar el Tesoro Imperial, el Museo Sisi y la Escuela Española de Equitación, y comprar las entradas con antelación en verano, cuando las colas pueden alargarse bastante.
Para terminar, os dejamos nuestra propuesta
El Hofburg es, en definitiva, el mejor lugar para entender quiénes fueron los Habsburgo y cómo vivían: un palacio vivo, todavía en uso, que combina historia, arte y un punto de leyenda en cada sala.
En Austria Vacances llevamos años organizando viajes a Viena y al resto del país, y sabemos cómo combinar todas estas visitas sin que se os haga cuesta arriba. Si queréis conocer el Hofburg y el resto de la capital imperial, ¡contactad con nosotros! Y mientras tanto, os dejamos dos lecturas que completarán el viaje: nuestro artículo sobre el palacio de Schönbrunn —con quien el Hofburg comparte el práctico Sisi Ticket combinado— y la historia de los Niños Cantores de Viena, que cantan cada domingo en la capilla imperial.
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